|

Editorial
EL DÍA DE ANGUSTIA
Salmo: 1- 15 “Invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás.” V-15.
Robinson Crusoe es un personaje que oscila entre la realidad y la ficción. Daniel Foe se inspiró en un marinero que, como castigo por su rebeldía, fue abandonado por el capitán de su barco en una isla desierta, donde tuvo que sobrevivir.
De Foe era pastor y conocía las profundidades del alma y no solo describió el ingenio y la creatividad de Robinson para sobrevivir, sino que además tuvo en cuenta los aspectos Psicológicos y espirituales de su personaje.
Robinson había sido un marinero poco preocupado por su vida espiritual. En la isla lo ataca una fiebre que se prolonga durante varios días sin que encuentre remedio. De un arcón rescatado del naufragio saca una Biblia, la abre al azar y lee: “ E invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás.”
Robinson encuentra en esas palabras la fortaleza que necesitaba. Se da cuenta que no había naufragado en una isla desierta donde era imposible conseguir ayuda. Allí estaba Dios tendiéndole la mano.
Muchas veces naufragamos en nuestra vida y sentimos que carecemos de apoyo, creemos que estamos en absoluta soledad.
EL libro de los Salmos muestran que muchos ya pasaron por el valle de lágrimas donde la presencia de Dios los acompañó y su mano los sostuvo.
Aun en las más grande y pavorosa de las soledades y en los más angustiantes problemas uno puede escuchar la voz de Dios ofreciendo la salida y puede decir:”Aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno porque tú estarás conmigo.”
Dios siempre está presente y activo en nuestra vida.
Salvador Dellutri - Argentina
|